jueves, 15 de septiembre de 2016

Despertando sensaciones

Ya no había vuelta atrás. Me gustaba. Sí. Me gustaba. Ya lo había dicho. ¿Contentos? No era algo que pudiese controlar sin más. Sucedió. Sin querer. Sin pensarlo. Cuando menos me lo esperaba. Disfrutaba del momento. Me gustaba tenerla cerca. Hablar. Reírnos. Me gustaban incluso los nervios. O la sonrisa de oreja a oreja. Me encantaba esa sensación de felicidad que llenaba cada ápice de mí. Una sensación que creía perdida. Me gustaban sus besos. Sonreía de solo recordarlos. Quería más. Quería besarla mucho más. Toda la noche si ella así lo desease. Me gustaba el contacto de sus manos sobre mi piel. Tímido. Nervioso. Cuanto más me acercaba a ella más quería acercarme. Sin importar el miedo. Me dejaría llevar. Disfrutaría del presente. Sin importar nada más. Nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario