¿Nunca os han dicho que cuanto menos quieres pensar en una cosa más piensas en ella? Increíble pero cierto. Sin querer causamos el efecto contrario que pretendíamos obtener. Muchas veces pretendemos bloquear emociones, pensamientos, recuerdos o sentimientos ya sea porque necesitamos centrar nuestra atención en otra tarea o porque nuestros pensamientos nos hacen daño o podrían llegar a hacérnoslo en un futuro. Entonces lo que hacemos es pensar en que no deberíamos pensar en eso o focalizamos nuestra atención en otra cosa que no tardará demasiado en volvernos a llevar al remolino de pensamientos que intentamos bloquear, de ahí que luego aparezca la frustración. Es como una rueda. Todo nos devuelve al punto de partida. Inevitable. Claro que depende de cada persona, unos tendrán más control sobre sus pensamientos y otros menos. Yo personalmente soy de los segundos.
lunes, 5 de diciembre de 2011
Intentos fallidos
¿Nunca os han dicho que cuanto menos quieres pensar en una cosa más piensas en ella? Increíble pero cierto. Sin querer causamos el efecto contrario que pretendíamos obtener. Muchas veces pretendemos bloquear emociones, pensamientos, recuerdos o sentimientos ya sea porque necesitamos centrar nuestra atención en otra tarea o porque nuestros pensamientos nos hacen daño o podrían llegar a hacérnoslo en un futuro. Entonces lo que hacemos es pensar en que no deberíamos pensar en eso o focalizamos nuestra atención en otra cosa que no tardará demasiado en volvernos a llevar al remolino de pensamientos que intentamos bloquear, de ahí que luego aparezca la frustración. Es como una rueda. Todo nos devuelve al punto de partida. Inevitable. Claro que depende de cada persona, unos tendrán más control sobre sus pensamientos y otros menos. Yo personalmente soy de los segundos.
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