domingo, 19 de octubre de 2014

Hipnosis


La música comenzó a sonar. Notas árabes fueron inundando la habitación. Una por una. Envolviéndonos en una burbuja ajena al mundo. Sus manos en lo alto comenzaron a moverse. Sentada en una esquina de la cama la observaba con curiosidad. No sabía lo que iba a pasar. Estaba nerviosa. Inquieta. Había prometido no reírme. De todos modos sabía de antemano que no lo haría. Sin darme cuenta ella me fue envolviendo con cada movimiento. Hipnotizada. Así me sentía. La miraba como sí eso fuese lo único que tenía sentido para mi. En ese instante ella era lo único que existía en el mundo. Cada movimiento me hechizaba más y más. Mis ojos seguían cada gesto, por insignificante que fuese. No importaba. No podía parar de mirarla. Tampoco quería parar. Ni que ella parará. Deseaba que la canción fuese eterna. La canción aún no había acabado y ella tampoco. Sus movimientos eran tan sensuales. Fuertes, sexys pero sin perder su dulzura. Expresaban tanto en tan poco tiempo que me aturdían. Desprendía sentimiento por cada poro de su cuerpo. Todo era tan ambraguiador. Mi noción del tiempo había desaparecido desde la primera nota. Me había perdido en ella. Desgraciadamente la música paro y con ella la función. Ahora no podía dejar de pensar cuanto tiempo pasaría hasta que volviese a ver algo tan lleno de sentimiento como lo que acababa de ocurrir en aquella habitación.
(24 Abril 2014)

viernes, 24 de enero de 2014

Viejos Lazos


La cara se me ilumino. Cuando me di cuenta tenia una sonrisa de oreja a oreja. No recuerdo ni cuantas veces leí el Tweet. Una, dos, tres, cuatro... He perdido la cuenta. El día había sido increíble pero eso lo subía a la categoría de perfecto, con todas sus letras. Había pasado ya mucho tiempo, demasiado quizás... y los lazos que nos habían unido en un principio, se habían ido desvaneciendo poco a poco y sin darnos cuenta eramos como dos extrañas. A veces dolía. Estábamos cerca pero tan lejos a la vez. Y... ¿Que podía hacer? No sabia que hacer y el tiempo seguía pasando. Después de todo lo que habíamos pasado juntas eramos unas completas extrañas. Y entonces la pantalla del móvil se ilumino. ¿Numero desconocido? ¿Quien será? Era ella. Wow. Que raro. Aunque eso no me impidió sonreír. Y empezamos a hablar. Realmente estábamos hablando. ¡Era genial! La había echado tanto de menos que era como si el tiempo no hubiese pasado. Me sentía feliz. Era una felicidad que me recorría el cuerpo entero ¿Que pasaría a partir de ahora? No lo sabia. ¡Que mas da! Volvíamos a hablar. Y para mi eso ya era un comienzo. Un buen comienzo. 

jueves, 23 de enero de 2014

Todo toca a su fin

Jueves 23 de Enero del 2014. Ultimo día de clase de la carrera. Y ya han pasado cuatro años. ¿En serio? ¿Cuatro años? El tiempo ha pasado volando, no, volando no, ha pasado a la velocidad de la luz. Como en un abrir y cerrar de ojos. Y da pena que todo llegue a su fin, han sido unos años LEGENDARIOS.
Recuerdo cuando decidí subida a aquel tejado si arriesgaba todo y me iba a Madrid o me quedaba en Coruña. Y me arriesgue, di a mi vida un giro de 360º y de buenas a primeras me encontraba en la gran ciudad, sola y asustada. Y ahora ya todo ha terminado y volveré a Galicia con miles de recuerdos memorables y con amigos de verdad a los que poco a poco les he ido cogiendo mucho cariño y que sin ellos esta experiencia no hubiese sido lo mismo.
Todo ha cambiado tanto estos años, que ahora echo la vista hacia atrás y no puedo creer por todo lo que he pasado, ha habido momentos buenos y momentos no tan buenos, he conocido personas y otras se han marchado. Pero las cosas son como tienen que ser, son por alguna razón, así que simplemente hay que dejarlo ir y ya. Yo tampoco no soy la misma chica asustada que llego a la gran ciudad hace 4 años. Parece mentira pero he madurado, he aprendido a arreglármelas sola, sin tener que depender de nadie. Aunque en otros aspectos sigo siendo la misma niña infantil, inocente y tranquila de siempre. Hay cosas que no cambian y me alegro.
Gracias a las personas que han estado siempre conmigo riendo, haciendo el tonto por cada rincón de la Facultad y ayudarme cuando tenia algún problema. Todas esas clases de risas y de estrés, los momentos de bajón y los momentos con unas copas de más. Son momentos que seguiré guardando siempre en el corazón. Habéis sido unos amigos y compañeros geniales, y he tenido mucha suerte de haberos encontrado.
Hoy es un día de celebración. Hay que celebrar que esta etapa ha acabado pero que llegaran más aventuras. Siempre hay nuevos retos. La vida es una gran aventura y hay que aprovecharla. Hagamos que hoy sea un día inolvidable, uno de los muchos que ya hemos compartido y de los muchos que aún nos quedan por pasar. 

lunes, 18 de noviembre de 2013

Cuenta atras

¡Wow!¡Por fin! Aire. Estoy respirando. Aquella llamada. Aquella voz. Esas palabras habían sido la clave. "Ya tengo el billete" Para cualquier otra persona esas palabras habrían sido algo corriente, nada fuera de lo normal. Para mi en ese momento lo eran todo. El árbol que florece cada primavera. El sol que sale cada día.  Algo necesario para que el mundo siguiese girando.En este momento esas palabras eran la respuesta a un grito desesperado de socorro. Volví a coger una enorme bocanada de aire, sentí como mis pulmones se llenaban de aire otra vez. La presión también había desaparecido. Podía sentir como poco a poco cada parte de mi se iba relajando. Me acomode en el sofá de casa. Muy pronto me encontraría acompañada. Ahora solo quedaba esperar, no faltaba mucho y ya podía sentir el cosquilleo en el estomago. Mariposas supongo. Me gusta la idea de que estén ahí. E irán aumentando. Ya solo faltan 15 horas y 30 minutos. Que empiece la cuenta atrás. 

Inmenso vacio

Es la primera vez que no quiero llegar a casa. Voy despacio. Me tomo cada paso con calma. Como queriendo alargarlo lo maximo posible. Sin nigun tipo de prisa. Como si lo que estuviese al final del camino no fuese de mi agrado. Realmente no lo es. Solo me espera una casa vacia. Sin vida. Un silencio interminable. Todo en calma. Lo aborrezco. Es como si la felicidad se hubiese marchado por la puerta sin despedirse siquiera. Salio corriendo y me dejo alli. Desprotegida y con lagrimas que corren mejillas abajo sin pedir permiso precipitandose al vacio. Quedan recuerdos. Innumerables recuedos. En cada esquina, en cada rincon, en cada objeto. Indudablemente eso es mejor que nada.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Desbordada

Mi cabeza va a explotar. Siento como la sangre bombea con fuerza. Las sienes me palpitan. Son demasiadas emociones. Que no se controlar. No se como calmarlas y relajarme. No se que hacer. ¡No se que hacer! Los ojos estan borrosos, la cabeza me estalla. Entonces pongo una mano inconscientemente por debajo de mi pecho, donde esta el corazon y en mi mente aparece ese dia. Ese simple gesto me ha llevado a el. El primer dia que dormirmos juntas. Recuerdo el tacto de su delicada mano sobre mi piel desnuda. Estaba nerviosa y asustada. No sabia muy bien que hacer. Pero a la vez me sentia comoda. Mi cabeza recuerda aquella noche, como si hubiese sido ayer aunque hayan pasado ya dos años. Ya puedo volver a respirar. Cojo una bocanada grande de aire. He conseguido controlarlas, dichosos sentimientos, aparecen repentinamente, desbordandome y parece que escribirlo consigue relajarme. Bien. Es bueno saberlo. Aprovechare para cerrar los ojos y seguir el recuerdo donde lo deje. Me ayudara a dormir. Buenas noches.

miércoles, 3 de julio de 2013

Mi Luz

¿Como lo haces? ¿Como puedes darme la vida solo con una sonrisa de las tuyas?. En el momento en el que tus labios se curvan hacia arriba mi corazón empieza a latir mas rápido. Mi respiración se agita. Mi mente pierde la noción del tiempo. Mi cara dibuja una sonrisa. Y soy feliz. Es como si una luz lo iluminase todo. Recorre cada parte de mi, va hasta el mas recóndito lugar en mi interior iluminándolo todo. El mundo desaparece debajo de mis pies. Nada malo existe. No hay nada. Nada existe cuando estas tu. En el momento en el que tu apareces, me sonríes, me hablas, o me tocas no existe nada mas que eso. Tu. Solo tu.
Entonces... ríe, sonrieme, mírame, acaríciame, bésame, susurrame, háblame... Haz que me pierda, que me pierda en ti. Porque eres mi luz, la luz que me saca de la oscuridad cada vez que aparece, la que si me caigo me vuelve a levantar, la que seca mis lágrimas, la que hace que tenga una razón para levantarme cada mañana con una sonrisa de oreja a oreja, la que me cuida y me mima, la que me ama... Si...definitivamente Eres mi luz. Un ángel caído del cielo. Un precioso ángel caído del cielo.