miércoles, 22 de diciembre de 2010

Breath Slow


Volver a sentir como la vida corre por cada pequeña parte de tu cuerpo y dejar de ser fría, de apartar a cualquiera que quiera acercarse a lo que lleva un tiempo rodeado por una coraza de acero impenetrable, cerrado con llave, para que nada ni nadie se acerque. Tu corazón. Tienes miedo. Más de lo que nadie imagina, son muchas las emociones que aún no controlas después de estos últimos meses, el miedo es una de ellas al igual que las lágrimas, esas pequeñas gotas que comienzan cuando algo te supera y te derrumbas por enésima vez. Y van poco a poco resbalando por el rostro hasta caer al vació, se pierden. Pero logras pararlas, al principio cuesta, pero lo haces una vez, y lo vuelves a repetir una y otra vez porque no quieres volver a sentir ese dolor que vuelve cada noche, que hace que te encojas y desees con todas tus fuerzas que pare porque estas harta, quieres que se vaya, que te deje en paz para volver a vivir de nuevo, porque te lo mereces. Puede que sea lo más duro que hayas echo nunca pero es lo mejor, lo sabes. No merece la pena quedarte perdida en medio del camino, sin saber a dónde ir, hay que seguir caminando, encontrar un nuevo camino y saltar todos los obstáculos que puedas llegar a encontrar. Seguro que te caerás, uno siempre acaba tropezando de vez en cuando, pero hay que saber levantarse, con cada caída uno se vuelve más fuerte hasta que llegará un momento en que no volverás a caer como lo hiciste aquella vez, aquella vez que te costó tanto levantarte, y sabes porque no volverás a caer de esa forma? Porque habrás encontrado la felicidad. Dicen que la felicidad no es permanente, viene y va. Es cierto. Pero hay que saber conservarla el mayor tiempo posible. El ser humanos pasa toda su vida en busca de esa felicidad, a veces aparece cuando menos te lo esperas. Alguien me dijo una vez que lo bueno se hace esperar, que aparece aunque al principio puede que no te des cuenta y pase desapercibida. Hay que apreciar siempre los pequeños detalles porque esos son al final los que más cuentan, las pequeñas cosas. Un simple Buenos Días puede hacer que tu día cambie, una mirada o un mensaje inesperado donde ponga 2ºAbrazo y un día menos para volver a casa. Los pequeños detalles te sacan una sonrisa sin darte cuenta y pueden que acaben siendo más importantes de lo que uno cree, quien sabe...

No hay comentarios:

Publicar un comentario