....Poco después me tumbe en la cama,resignada a que el dolor finalmente hiciera acto de presencia
Resulto algo atroz.Tenia la sensación de que me habían practicado una gran abertura en el pecho a través de la cual me habían extirpado los principales órganos vitales y me habían dejado allí,rajada,con los profundos cortes sin curar y sangrando y palpitando a pesar del tiempo transcurrido.Racionalmente, sabia que mis pulmones tenían que estar intactos,ya que jadeaba en busca de aire y la cabeza me daba vueltas como si todos esos esfuerzos no sirvieran de nada.Mi corazón también debía de seguir latiendo,aunque no podía oír el sonido de mi pulso en los oídos e imaginaba mis manos azules del frío que sentía.Me acurrucaba y me abrazaba las costillas para sujetármelas.Luche por recuperar el aturdimiento,la negación,pero me eludía.
Y sin embargo,me di cuenta de que iba a sobrevivir.Estaba alerta, sentía el sufrimiento,aquel vacío doloroso que irradiaba mi pecho y y enviaba incontrolables flujos de angustia hacia la cabeza y las extremidades. Pero podía soportarlo. Podía vivir con el.No me parecía que el dolor se hubiera debilitado con el transcurso del tiempo,sino que,por el contrario,mas bien era yo quien me había fortalecido lo suficiente para soportarlo......
Precioso.. me has dejado casi con la lagrimilla..
ResponderEliminarsin palabras.
Te quiero Rita, no lo olvides!